Aquella tarde bajo el orvallo de septiembre, miré tus manos sobre el andén de la estación de vías y vapor, aferrándose a tu único deseo: quedarte conmigo. Ahí comprendí que yo te quería a mi lado por siempre, que la mejor historia y geografía mi pasión la encontraría en cada palmo de tu fina piel. Y así comencé a envenenarme de ti, ha soñarte despierta en un impúdico mar de caricias. Te quedaste. Por siempre te quedaste.
Tu lapidaria forma de marcar tus manos sobre mi espalda, en repetidas ocasiones te valió mis labios sobre la tuya, no te fíes de mis manos inquietas, murmuraste en una ocasional noche de copas rotas, ni tú de mi entrepierna, atiné a responder cuando tus ansias caminaban bajo esa dirección. No consideraste la disimulada advertencia; y ya eras mía, y yo, tu mujer.
Ni el efímero juego de invierno apagó el fogón de tu mirada lasciva, los gestos dibujados en tu rostro tenían ahora mi esencia. Siempre estuve ahí. Opaqué tu sombra cuando te abracé sin miedo y fuimos una misma figura bajo la luz de aquel farol celoso, que silente y de reojo hurgaba los secretos prohibidos de nuestra pasión. Tibios. Nulos al ayer y por añadidura a los recuerdos. Sólo quedaba el presente y varios caminos, que sin duda, tomaríamos juntas.
Los años inquietos gastaron tu mirada, poco a poco te desprendiste de una tiránica manera de la vida, y tus manos, que tantos poemas escribieron en mi piel, seguían aferradas a mí de una u otra manera, pero, cariño, ¿cómo poder ayudarte? ¿De que manera burlar lo inevitable?
Las flores se dan en vida, pero yo morí junto a tu cuerpo; deshojemos margaritas. Las sábanas están frías, pero te quedaste. Por siempre te quedaste.
B’ LoraK
Octubre 28, 2007
Marvin dijo,
Octubre 29, 2007 en 12:27 am
Y yo pensé que esta semana nueva, nos dejaríamos de lapidar los cuerpos, las almas y los corazones.
Pero no… aquí luego viene usted a jugarse la boca, y las manos, y el alma… con este texto desgarrador.
Yo sólo quiero decirle, que a mi la margarita me dijo “no”.
cuatroletras dijo,
Octubre 29, 2007 en 1:12 am
“Y así comencé a envenenarme de ti”
Es el principio. El resto lo viertes poco a poco en el alma.
Gracias por recordarme ciertos envenenamientos.
VeroniKa dijo,
Octubre 29, 2007 en 2:51 am
Pocos son los comentarios que te dejo aqui, a veces sobran las palabras cuando los pensamientos y sentimientos estan fundidos en uno solo, grande tu texto, asi como tu…
George Constantine dijo,
Octubre 29, 2007 en 8:32 am
Y así comencé a envenenarme de ti, ha soñarte despierto en un impúdico mar de caricias. Te has quedado. Por siempre te has quedado.
Sólo puedo decir un par de cosas:
- Gracias por arrancar esta semana de esta manera…uff que cosa!!!
- Eres grande, no tengo la menor duda…
ashtray girl dijo,
Octubre 29, 2007 en 8:08 pm
“…y fuimos una misma figura bajo la luz de aquel farol celoso…,”
Srita., su texto me estremece, en especial el final, muy bueno.
Por cierto, ya leí su colaboración en el blog del Sr. Durán, y déjeme decirle que me dejó sin palabras, me tomó desprevenida, siga así.
B’LoraK dijo,
Octubre 29, 2007 en 8:52 pm
Marvin: Le envié por estafeta una margarita morada y pendejamente adorable. Mañana llega, a ver si esa le dice “si”…
4L: Sabina canta …. Y me envenenan los besos que voy dando. Con Usted le pago el favor a esa canción, por tantos suspiros.
VeroniKa: ¿Qué te puedo decir? Muchísimas gracias, me robaste una sonrisa al leerte en este lugar.
George: Por supuesto que no iba a quedarme de brazos cruzados, después del diabetes que me provocó la semanita aBorreTaniada. Qué bueno que le gustó el texto.
Srta. Cenicero: Como siempre Usted tan amable, gracias.
Marvin dijo,
Octubre 29, 2007 en 8:58 pm
Srita. LoraK,
le agradezco el gesto. Ya le platicaré qué me dijo el último pétalo.
B’LoraK dijo,
Octubre 29, 2007 en 9:04 pm
Vale, JD. Mientras tanto, yo seguiré buscando algo grato para los tres faltantes, y claro, un curso básico de plastilina.
fterrazas dijo,
Noviembre 1, 2007 en 8:18 pm
Que intrincados secretos conserva el amor, que no tienen nombre, frontera ni antídoto. Hacen caer al mas sabio, al mas tonto, al mas elegante. Siempre queda algo, sin importar si solo las margaritas se deshojan…
Palomilla en silencio
borregata dijo,
Noviembre 4, 2007 en 1:45 pm
Sólo quiero que sepas que estoy viva y que soy mala de memoria por añadidura. Esperemos que un viento de Noviembre traiga a Tijuana uena suerte, se le quiere mucho Karyto ya no sea tan rejega
borregata dijo,
Noviembre 5, 2007 en 1:54 pm
De plano no piensas aparecerte o qué??? En chinga a la casa de Marvin que no ves que la Fers se está asfixiando
Djini Domina Venti dijo,
Noviembre 5, 2007 en 6:15 pm
Worale B’, ¡¡qué texto!! Mmmmm, muy nostálgico en todo caso y también muy desgarrador como dijo el Sr. Durán.
Abogada del Diablo dijo,
Noviembre 5, 2007 en 9:10 pm
Mademoiselle:
Palabras precisas, concisas que manifiestan el sentimiento más desgarrador que uno puede experimentar: la pérdida del ser amado.
Un fuerte abrazo amiga mía
B’LoraK dijo,
Noviembre 6, 2007 en 9:42 pm
Fab:
Me encanta como Usted descifra la esencia de mis textos.
Borre:
Ya llegué, ya salvé a la Fers. Y yo también te quiero mucho; lo necia, pues no es gripa, querida.
DDV:
Si, oye, a uno que le encanta el drama. Gracias por los exclamativos.
Abogada:
¡Mi estimada! Que gustazo leerla. Igual le envío un abrazo con mucho cariño.
gURÚ dijo,
Noviembre 8, 2007 en 5:01 pm
…inmenso como la noche, atrevido como aquel rayo de luna, provocativo como el rosal, pero más bello que lo simple de una margarita…
Para que siga valiendo tanta nostalgia… felicidades!
B’LoraK dijo,
Noviembre 8, 2007 en 5:39 pm
Gurú:
Mil gracias por su poético comentario
Saludos
Por: B' LoraK el mayo 16, 2008
a las 5:32 am
que buen escrito te felicito
saludos
Por: psoriasis el septiembre 12, 2008
a las 12:52 pm